LIMITACIONES

He aprendido, gracias a la guía del Espíritu Santo, a ver mis limitaciones como una cerca que me libra de salirme de los caminos de bendición que el Padre tiene para mí.

Cuando miro hacia atrás y recuerdo lo que afanosamente le pedía al Señor, cuando apretaba mis ojos con toda mis fuerzas, como si ese acto activaría alguna chispa de encendido veo muchas cosas que hoy agradezco al Señor cuando dijo «no» y en otras ocasiones he recibido lo que pedí después de un «no por el momento».

Cuando analizo lo que en esos momentos lo que representó una limitación para alcanzar mis objetivos, hoy agradezco que esas limitaciones estuvieron en esos procesos y puedo decir, gracias Señor porque al no conseguir esos propósitos, lo que Tú tenías preparado fue mejor de cualquier expectativa que yo haya podido imaginar.

Abracemos nuestras limitaciones, esperemos expectantes hacia donde esa cerquita a lo largo e nuestro camino nos lleva.

¡GRACIAS SEÑOR!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *