En el libro de los Hechos de los Apóstoles, en dos ocasiones advierten a Pablo de que no suba a Jerusalén porque su vida corre peligro.
1. He 21, 4 un grupo de personas inspiradas por el Espíritu Santo, advierten del peligro por el que Pablo atravesará en Jerusalén y le ruegan que no vaya.
2. He 21, 10 un profeta describe como Pablo sería maltratado en Jerusalén.
Pablo no permite que otras voces, aunque sean honestas, impidan la relación tan directa que tiene con Jesús.
Muchas veces he escuchado otras voces o malinterpretado una señal y me he desviado del camino. Hoy aprendo que en mi relación con el Señor debo mantenerme firme en sus Promesas, lo que Él nos entrega, nos dice, nos ofrece, siempre se cumple, sé que en mis desvíos, Él a través de su Espíritu me ha vuelto a poner en el camino de su bendición, todo lo que Él ha planeado en nuestra vida desde antes de que existiera y desde la eternidad se cumple.
Pero en mí está el no interrumpir sus planes y humildemente someterme a la guía del Espíritu Santo, para no fiarme de mi propio entendimiento y seguir confiando en mi Padre con todo mi corazón.
