Hay un relato en el libro de Hechos de los Apóstoles, cuando Pablo está siendo conducido a Roma para comparecer ante el emperador y son abatidos por una fuerte tormenta que duró días hasta que finalmente llegaron a una isla, la isla de Malta (Hch 28, 7-10) se narra como Pablo sana al padre de un personaje importante de la isla y de esta forma los demás habitantes aprovechan a llevar a sus enfermos.
Cuando medito en este pasaje no dejo de admirar las grandeza del Señor, de como en su HÁGASE, todo vino a existir para hacerse presente en el momento preciso en el tiempo exacto.
Dios nos tiene presentes siempre, la situación de Pablo, desde que el maltrato que recibió y que lo impulsó a presentar su caso ante el emperador, así como también el momento de dirigirse a Roma atravesando justo en el momento de la tormenta que los hizo naufragar, llevó a Pablo a esa isla en donde Dios ya sabía de la existencia de las necesidades de lo habitantes, los que recibieron sanidad.
Siempre hay un propósito divino en todo.
