AVES DE RAPIÑA

Cuántas veces he perdido la oportunidad de llenarme de tu presencia y de tu forma de responderme, por no mantenerme firme cuando claramente me dices cada día que no tema, que permanezca firme y que veré tu Gloria, que veré cómo me rescatas cada día.

Medito cuando en tu pacto con Abraham, él preparó una ofrenda con animales y esperó por Tí, en lo que Tú aparecías Señor, Abraham tuvo que espantar las aves de rapiña que se lanzaban sobre la ofrenda y cuando el sueño lo venció experimentó un profundo temor.

Las aves de rapiña siempre nos rondarán, el temor aprovechará cuando la guardia está abajo para atacarnos, ayúdame Señor a espantar esas aves y a sopesar cualquier tenemos sabiendo que Tú siempre llegas Señor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *