Siempre que expresamos que algo representa la cereza en el pastel, lo hacemos con la intención de que algo ya está debidamente terminado, debidamente completado es como una confirmación de que nada más falta.
Este pensamiento vino cuando meditaba en acontecimientos cuando el pueblo de Israel o personajes que aparecen en las Sagradas Escrituras, llegan a ese momento en donde no hay más camino, ese momento donde el paso por el puente llega a su final quedando a un paso del precipicio, cuando en ese preciso momento el corazón grita «aquí solo Tú Señor».
Y me doy cuenta de cómo ese momento es la cereza del pastel, cuando Israel atravesó el mar, fueron felices porque finalmente habían sido liberados de la persecución egipcia, pero faltaba ese último pedacito para ser liberados en su totalidad, faltaba que cuando menos lo esperaban Egipto con su ejército también comenzó a cruzar el mar. Pero esa acción es lo Dios tenía en sus planes desde la eternidad para llevar a Israel a su completa liberación…….era la cerecita del pastel en ese momento.
Así como esta situación hay muchas en los que vemos que no hay salida, Dios siempre abre camino justo en el momento cuando ya no hay nada que esperar.
Ayúdame Señor a no renunciar, a no huir y esperar por la cerecita que siempre pones en esos momento donde no hay nada más.
