Al meditar en una vasija de barro rota, comparo esa situación con las partes rotas de mis experiencias, cuando he tomado una decisión equivocada, cuando ante una irresponsabilidad he dejado pasar una oportunidad, cuando le he fallado a alguien, cuando perdí la oportunidad de hacer el bien que no hice…….cuando hay tantas cosas que me he reprochado….
Es entonces cuando puedo ver como tantas vasijas rotas, son restauradas por Dios, quien siendo el ALFARERO DIVINO restaura todo, como dice su palabra en Rm 8,28, nuestro Padre amado trabaja todo en conjunto para nuestro bien, y entonces hasta agradezco por todas esas vasijas que al ser restauradas por el ALFARERO DIVINO, puedo ver como al unir cada piececita, vuelven a unirse quedando sujetas por una red invisible que es la presencia, la esencia de mi Señor, es esa malla invisible que sostiene, restaura y le da un propósito a todo.
«Cuando caminamos con el Señor,
a la luz de su palabra
¡qué Gloria derrama en nuestro camino!
Mientras cumplimos su buena voluntad,
Él permanece con nosotros
y con todos los que confían y obedecen
Confía y obedece, porque no hay otra manera
de ser felíz en Jesús, sino confiar y obedecer.
No es una carga que llevamos
ni una pena que compartimos,
sino que Él nos recompensa con creces;
no es ni una pena ni una pérdida,
ni un ceño fruncido ni una cruz,
sino una bendición si confiamos y obedecemos.
Confía y obedece, porque no hay otra manera
de ser felíz en Jesús, sino confiar y obedecer.
Pero nunca podremos comprobar
los deleites de su amor
hasta que lo pongamos todo en el Altar;
porque el favor que muestra,
el gozo que concede,
son para quienes confían y obedecen.
Confía y obedece, porque no hay otra manera
de ser felíz en Jesús, sino confiar y obedecer.
Entonces en dulce comunión,
nos sentaremos a sus pies,
o caminaremos a su lado en el camino;
lo que Él dice haremos,
a donde Él nos envíe iremos;
nunca temamos, solo confiemos y obedezcamos.
Confía y obedece, porque no hay otra manera
de ser felíz en Jesús, sino confiar y obedecer.
Colosenses 1, 5 «Él es la imagen del Dios que no se puede ver; el Primogénito de toda la Creación».
1 Timoteo 3, 16 «En efecto, ¡qué grande es el misterio de la Bondad! Se nos apareció hecho hombre….».
Hebreos 1, 3 » Este es el Resplandor de la Gloria de Dios y en El expresó Dios lo que es en sí mismo».
«No te paralices por lo que no saber, camina a la luz de lo que sabes».
Recordando un ejemplo de un liquen adherido sobre una piedra que salía de la superficie de un lago, viene a mí un pensamiento de que para que ese pedacito de liquen, encontrara donde poder adherirse, para que ese pedacito de liquen encontrare el sostén en esa piedra que sobresalía, también esa piedra estaba sostenida sobre otra, y esa otra sobre otra que posiblemente se encontraba bajo agua. Y si continúo en descenso, sigo encontrando piedrecitas colocadas de manera estratégica prestando su servicio para llevar a la superficie la piedra original de la historia.
Así pienso que somos nosotros estamos aquí para el Señor y por el Señor, agradezcamos cada la día la oportunidad de que somos parte de su hermoso HAGASE, y que estando para Él y por Él permitimos que su obra siga su camino.
Agradezcamos la oportunidad de ser una piedrecita que está en su lugar sirviendo para el propósito del Señor.
Si no pasáramos por adversidades, dificultades, incomodidades……no tendríamos la oportunidad de ver a Dios de forma que no lo habíamos visto antes y que siempre ha estado ahí.
Solo puedo tratar de imaginarme esos momentos como cuando Israel se encontró ante el mar delante de ellos y el ejército egipcio a sus espaldas, Dios abrió un camino pero todavía faltaba la cerecita que corona el pastel, y cuando comenzaron a atravesar el camino entre las olas, pensaron que todo había terminado. Pero faltaba la última pieza del rompecabezas cuando el ejército comenzó a cruzar el mismo camino.
Pienso que posiblemente pensaron que no habría nada que los librara de esa persecución, pero el Señor en su inmenso amor y en su infinita misericordia, desplegó su plan preparado desde la eternidad e hizo perecer al ejército.
Vieron ese milagro de la acción del Señor cuando todo parecía perdido, cuando no existía la posibilidad de salir adelante……Dios….el mismísimo Dios creador del Universo, como siempre tenía tiene y tendrá el control de todo, se hizo presente de manera jamás imaginada.
TODO OBEDECE A UN PLAN DIVINO.
Ayúdame señor Espíritu Santo a tener siempre presente que Dios tiene el control de todo.
Sabiduría es vivir conforme a la Palabra de Dios».
Cuando vamos superando los deseos y las exigencias de la carne, aprendemos a morir a nosotros mismos, aprendemos a rendirnos ante el Señor, quien con su Gracia y su Presencia se instala en ese espacio vacío que dejó ese pedazo de carne vieja que dejamos morir.
Hace algunos días, aprendí que al morir en mi carne, no es algo que se manifieste de forma grande y sorprendente, puede ser a través de algo muy pequeño como lo fue para mí el recoger una basura en la que yo no había tenido nada que ver, el guardar un alimento en su debido contenedor cuando yo no lo había dejado fuera de lugar, o el dispensar una ofensa recibida sin ningún motivo. En esas tres situaciones respondí con un NO. Pero luego gracias al Espíritu Santo, que no se cansa de mí, y sin esperar mucho tiempo mi no empequeñeció hasta desaparecer y darle lugar a un SÍ SEÑOR.
No puedo expresar el gozo que sentí al haber obedecido, al no haber dejado pasar más tiempo en el que seguramente el diablo se habría complacido en alejarme más de obedecer a mi Padre.
¡GRACIAS SEÑOR!
Recuerdo en este momento tres menciones que el Señor nos invita a dejar atrás nuestro pasado, creo que esta invitación es a no seguir anhelando lo que pudo ser y no fue o lo que fue y no debió ser.
– Cuando saca a Lot de las ciudades de Sodoma y Gomorra y le dijo que no volviera a ver
hacia atrás.
– Cuando a través del profeta Isaías nos dice que no nos quedemos en el pasado porque el
Señor ha preparado algo nuevo.
– Cuando Jesús le responde al joven que invita a que lo siga y le dice que el que mira hacia
atrás en el arado no es digno de seguirle.
Creo que es bueno recordar nuestro pasado para ver como Dios siempre estuvo presente, siempre cuidó de nosotros y al recordar es como dedicarle una alabanza, es para fortalecer nuestra espera en Él.
Pero al lamentarnos como le sucedió a la esposa de Lot, quedamos petrificados como una estatua de sal, perdemos la oportunidad de un nuevo comienzo, de recibir a manos llenas las nuevas bendiciones, nos atamos a las culpas del pasado, a los pensamientos del pasado, a lo que hemos dejado atrás.
Ayúdanos Espíritu Santo a soltar recuerdos, sentimiento que contribuyen a incrementar los granos de sal.
Cuando medito en el milagro de la multiplicación de los panes y de los peces, que se produjo en dos ocasiones, agradezco el hecho de que el Señor pacientemente espera a que le lleve mis cargas, mis ansiedades, mis necesidades, mis angustias……y me da la oportunidad de decirle,: «Señor no se que hacer», porque Él me enseña, que Él sí sabe lo que va a hacer, es más, ya lo hizo desde la eternidad.
Después de mandar a sentarme sobre pasto verde, me entrega una provisión que yo nunca ví, ni siquiera sospeché que podría existir.
Me enseña que no necesito ver esa provisión para saber que existe, Él ya tiene una provisión para cada necesidad, aunque la necesidad todavía no exista.
Antes los momentos imposibles para el hombre, nada es imposible para Dios. La provisión siempre se presentará en el momento preciso. Nunca antes para que nos olvidemos, ni después cuando ya no tenga efecto. Todo a la manera y en el tiempo de Dios.