DIOS TIENE EL CONTROL
No temeré por lo que pueda venir, Dios tiene el control».
You Version
En Hechos de los Apóstoles 14, 15, en el primer viaje misionero de Pablo, son confundidos con los dioses griegos Apolo y Marte, aun escuchando el mensaje de Pablo se enfocan en lo que es costumbre en ellos.
Muchas veces acostumbrados a las comodidades que falsamente creemos hemos obtenido por nuestro propio esfuerzo olvidamos que todo viene de Dios, estas personas le dieron poder y justificación al hecho de que eran los dioses que habían descendido, muchas veces aceptamos cosas indebidas, falsas y las utilizamos como dioses falsos.
No abandonamos nuestros viejos hábitos y así como Israel, después de haber presenciado la espectacular manera en la que Dios los liberó, siguieron cargando el hábito de la esclavitud aun cuando ya eran un pueblo libre.
Ayúdame Señor, guíame a no amoldarte a mis comodidades, a mis hábitos a empequeñecerte a mi propia humanidad, ayúdame a no caminar en lo carnal, ayúdame a desprenderme de esa venda que me impide verte, ayúdame a soltarme de esas cadenas.
En el libro de los Hechos de los Apóstoles, en dos ocasiones advierten a Pablo de que no suba a Jerusalén porque su vida corre peligro.
1. He 21, 4 un grupo de personas inspiradas por el Espíritu Santo, advierten del peligro por el que Pablo atravesará en Jerusalén y le ruegan que no vaya.
2. He 21, 10 un profeta describe como Pablo sería maltratado en Jerusalén.
Pablo no permite que otras voces, aunque sean honestas, impidan la relación tan directa que tiene con Jesús.
Muchas veces he escuchado otras voces o malinterpretado una señal y me he desviado del camino. Hoy aprendo que en mi relación con el Señor debo mantenerme firme en sus Promesas, lo que Él nos entrega, nos dice, nos ofrece, siempre se cumple, sé que en mis desvíos, Él a través de su Espíritu me ha vuelto a poner en el camino de su bendición, todo lo que Él ha planeado en nuestra vida desde antes de que existiera y desde la eternidad se cumple.
Pero en mí está el no interrumpir sus planes y humildemente someterme a la guía del Espíritu Santo, para no fiarme de mi propio entendimiento y seguir confiando en mi Padre con todo mi corazón.
Pienso en el pasaje en que los fariseos, una vez más juzgan a Jesús, cuando deciden matarlo, me da tristeza cuando también me reflejo en sus acciones, en sus juicio y estando consciente de sus obras en mi vida, las utilizo para reclamar y exigir que me atienda….de verdad que tristeza.
Vengo también a ser parte de aquellos gerasenos que abiertamente le pidieron que te fuera, que preferían sus bienes materiales.
Qué ceguera Señor, que aún mencionado tu Divina Presencia en nuestra vida, intentamos desecharte con nuestras acciones.
He percibido de manera muy directa la Presencia de mi amado Padre en estos día que han pasado.
Hay versículos de su Palabra que en determinado momento el Espíritu Santo me guió para grabarlos en mi mente, y hoy años después estos versículo que son Promesas vivas de mi Señor, se hacen presentes en este mundo de vivos.
He pasado por momentos muy difíciles en donde el temor ascendió al grado de terror, en donde era abrazada por la incertidumbre, la ansiedad. Esto viene sucediendo más o menos desde octubre 2024 y en este trayecto aferrándome a las Promesas de mi Señor y recordando su presencia en mi pasado, poco a poco me dí cuenta como cada día va blindando mi corazón con su Paz, con esa Paz que sobrepasa todo entendimiento.
Me hizo estar atenta a tanto detalle pequeño en el que Él me decía que estaba conmigo, aprendí a no ocultar mis temores y mi incomprensión por lo que estaba pasando pero siguiendo el consejo de un sacerdote después de decirle que no entendía, que tenía miedo y sobre todo de que no sabía como iba a terminar esta situación, o como terminaría cada día, aprendí a decirle: «no sé cómo Señor, pero me fio de Tí……no se cómo Señor pero te agradezco que no estoy sola.
Me aferré mucho al salmo 107 y me ví en ese pueblo amado que sacó del desierto, me ví clamando ayuda en esos marineros que eran abatidos por un viento huracanado un viento que se generó a tu Voz, y una vez más recibí esa promesa de que me libraste de toda aflicción, de todo problema.
No termino de llegar a ese puerto deseado al que me conduces después de haber calmado las aguas, pero llegué en fé.
Aprendí que debo entregarte mi situación y aprender a disfrutar de la libertad absoluta que recibimos al entregarnos a Tu Santa Voluntad.
El día de ayer lunes 16 de marzo de 2026, recibí la confirmación de que habías cambiado mi pena, mi llanto en alegría, y algo tan espectacular que el salmo que se leyó afirma este cambio.
Señor ayuda a mi voluntad a tener siempre un «sí Señor» y que todo esto por lo que he pasado y sigo pasando que sirva para que pueda consolar a otros así como Tú lo haces siempre.
Tavés algún día cuente con respecto a esta tormenta, lo que sé es que vas conmigo en la barca, que contigo llego segura a cualquier puerto, recojo la bendición de mi pesca cada día y si la calma no ha llegado todavía en su totalidad es porque día a día me permites verte, refugiarme en Tí y mantener lleno mi tanquecito de la fe.
Gracias Señor