LA NOCHE DE LA NAVIDAD
TRABAJO EN CONJUNTO
Gracias Señor Jesús, por hacer la voluntad del Padre, gracias Espíritu Santo por conectarnos al Padre y al Hijo».
EL PERFECTO COMBO
Nos da la seguridad de que camina con nosotros, nos bendice con el aprendizaje de que con Él todo nos es posible, como lo ha expresado san Pablo cuando afirmó «todo lo puedo en Cristo que me fortalece».
Siempre nos da oportunidad de poner nuestro esfuerzo para que tengamos la oportunidad de descubrir nuestros talentos y dones y de ver como trabajando junto a Él, se multiplican.
Recordemos cuando Dios le dijo a Josué que cruzaran el río Jordán, al poner el pie en la aguas del río, Dios intervino de detuvo la corriente del agua. Recordemos cuando los amigos del paralítico abrieron el techo para llevarlo a Jesús, recordemos cuando los sirvientes en las bodas de Caná de Galilea hicieron lo que Él les dijo……..y así siempre podemos llenarnos de momentos en los que obedeciendo al Señor, cuando tomamos nuestro lugar al lado suyo tomando la parte de nuestro yugo, podremos salir adelante.
¡GRACIAS SEÑOR!
FE
Nuestra confianza no está en el resultado visible, sino en el Dios que escucha y que responde de acuerdo a su Propósito eterno.
La que no se rinde, no es la que nunca duda, sino la que decide confiar en medio de la duda. Es lo que se aferra a Dios cuando todo lo demás se ha ido. Es la que dice: aunque no lo vea sé que Él está obrando».
You Version
FE QUE NO SE RINDE
FE COMO UN GRANITO DE MOSTAZA
ESPECTATIVAS DEL MESIAS ESPERADO
Esperaban un hombre que pusiera fin a la persecución de Israel, murió como un criminal y advirtió a sus seguidores que no serían aceptados por el mundo.
Jesús no encajaba con lo que el pueblo judío deseaba, sin embargo fue mucho más de lo que entendían».
ANONIMO
RESPONDIENDO
CHARLES STANLEY
TORMENTAS
En los evangelios de Mt. 8, 23-27; Mc. 4, 35-41; Lc.8, 22-25, se narra cuando la barca en la que los apóstoles se dirigían hacia la otra orilla, se desata una terrible tempestad que es calmada cuando Jesús sube a la barca y llama a la calma.
Cuando Pedro le pide caminar hacia Él para corroborar que sí es Jesús, obedece al «ven» del Señor y por un instante caminó sobre las aguas, pero de repente puso su atención en la tormenta, y siendo invisible el viento, el temor que sintió hizo que lo viera y comenzó a hundirse.
En este episodio me doy cuenta que en mis tormentas debo luchar por mantener mis ojos fijos en el Señor, en el rostro del ETERNO YO SOY. Siempre que la duda, la incertidumbre, el temor, la desconfianza, cuando las circunstancias pongan a prueba mi fe, he de volver mis ojos, sabiendo que siendo Jesús, verdadero Dios y verdadero Hombre, conoció y experimentó todas las emociones y sentimientos humanos; sabe por lo que estoy pasando, me da tiempo de seguir adelante y siempre tiene su mano extendida para rescatarme.
¡GRACIAS JESUS!
