SIENDO FARISEO

En Lucas 23, 33-39 donde se narran los último momentos de Jesús en la cruz, antes de entregar su preciosísima vida para nuestra salvación, aparecen varios grupos de personas que burlándose de Él le acusan de que si salvó a otros porqué no se salva a Él mismo.

Siento que muchas veces he actuado como todos esos que siempre pidieron una señal de que mostrara que era Hijo de Dios, que era el mismísimo Dios hecho hombre, exigimos que complazca nuestras peticiones cuando con su preciosísima vida compró nuestra salvación.

SUSTITUYENDO EL MANA

SALMO 107, 17 (TLA)
«Nuestros abuelos fueron tan rebeldes que se portaron como unos tontos; sufrieron mucho por su maldad. ¡Tan enfermos se pusieron que al ver la comida vomitaban!»

SALMO 107, 17 (DHH)
«Enfermos y afligidos por sus propias maldades y pecados, no soportaban ningún alimento; ¡ya estaban a las puertas de la muerte!»

SALMO 107, 17-18 (NTV)
«Algunos fueron necio; se rebelaron y sufrieron por sus pecados. No podían pensar en comer, y estaban a las puertas de la muerte»

Sólo mencionaré lo que dice en tres diferentes versiones de este versículo del Salmo 107 y recuerdo ese preciso momento cuando Israel atravesando el desierto hacia la Tierra Prometida, se quejaron una vez más y exigieron cambio en el menú del alimento que venía del cielo.
El Señor mandó alimento a través de una cantidad de codornices que Israel comió más allá de la saciedad.

Pienso cuantas veces atendiendo la complacencia momentánea de mi carne, he despreciado ese maná que Dios provee cada día para mí. Ese maná de su palabra, ese maná de su guía, ese maná que pone las palabras correctas que debo decir principalmente en esos momentos cuando tengo que enfrentar situaciones muy difíciles. He despreciado mi porción de maná por exigirle a Dios lo que deseo, lo que necesito, según mi estúpida carne.

He apartado ese maná que es enviado cada día mucho antes de que el sol salga, por creer que puedo indicarle a Dios cómo debe proceder.

¡Qué estúpida!

¡Señor amado, no dejes de guiarme para estar conciente de lo que me has provisto para cada día, ayúdame a no enfocarme en lo que no tengo. Ya no quiero seguir enfermándome.

¡GRACIAS SEÑOR!


















ACTUANDO PARA EL SEÑOR

Cuando nos mantenemos dentro de la voluntad del Señor, muchas veces, si no siempre, enfrentamos la lucha de tener que soltar lo que consideramos necesario, lo que deseamos, el anhelo de recibir una respuesta afirmativa a lo que hemos puesto a los pies del Señor: y esta lucha nos conduce directamente al temor, nos da miedo dar ese paso de decirle al Señor : no se haga mi voluntad, sino la tuya, que se haga en tu tiempo y a tu manera no a la mía.

Y todo es porque nos aferramos a lo que queremos, porque no conocemos a nuestro amado Padre que dispone todo para nuestro bien, por ejemplo pensando en Daniel, cuando se arriesgó a pedir que les permitiera seguir con su alimentación, él seguramente esperaba un SÍ, y llegó, porque esa petición estaba dentro de la voluntad del Señor. Dios condujo el corazón del encargado de las comidas y aceptó la petición de Daniel.

Dios nos provee cuando nuestro corazón desea caminar en sus caminos, cuando nuestra voluntad es sometida a la de Él.

Ayúdame Señor a dar ese pasito de fe que necesito para verte actuar, para disfrutar de tu grandeza hasta en lo más pequeño.

PRESENTE EN CADA DETALLE

Hay dos eventos en la Biblia que incrementan la oportunidad que tengo de ver lo mucho que Dios cuida de nosotros, cómo a través de cada momento, tenemos la oportunidad de llenarnos de su presencia y cómo en esos pequeños detalles que en determinado día pasé por alto, en otro día brillan en mi lectura con un potente reflector.

Hablo de cuando Jesús conversa con la samaritana a quien le pide agua, así como también cuando le dice a Felipe que alimenten a los presentes en el Sermón de la Montaña.

Qué tienen de especial estos dos acontecimientos, que con mucho amor Jesús los fue guiando para expresar en voz alta su necesidad, su incapacidad para alcanzar algo, se les presentó la oportunidad de entregarse por completo a Él, la samaritana tuvo la oportunidad de confesar que no tenía marido, talvez nunca había salido de su boca esta declaración y Felipe confesó que no tenía idea de cómo conseguiría pan.reconocieron que sólo Él sabe qué y cómo hacer. Lo sabe desde la eternidad pero nos da la oportunidad de dejar salir aquel temor, aquella incertidumbre, aquel no saber que hacer.

Él conoce nuestras necesidades, limitaciones, deseos y nos da la oportunidad de entregárselos dejándolos salir de nuestro interior.

¡GRACIAS SEÑOR JESUS1

RECORDAR ES ALABAR

Recordar los momentos del pasado, en que Dios nos ha animado con la evidencia de su fidelidad, podemos afrontar el futuro con valentía, sabiendo que no estamos solos.

Esos momentos son valiosas fuentes de confianza que Dios nos da así como también las palabras de aliento de un amigo, de un desconocido, una bendición inesperada que llega justo en el momento más difícil, el impacto de leer un versículo cuando más se necesita.

Dios conoce nuestras dudas, nuestros pensamientos tortuosos y ataca para debilitarlos.


¡GRACIAS SEÑOR!

CONSCIENTES DE LA PRESENCIA DEL SEÑOR

Cuando no nos quedamos bajo el peso del lamento, del miedo, de la ansiedad, de la incertidumbre…..el comenzar a actuar, el caminar hacia esas situaciones que no nos gustan, que no entendemos, tenemos la oportunidad de ver como la presencia del Señor nos acompaña, tenemos la oportunidad de darnos cuenta de que si no fuera por esas situaciones que mueven nuestro piso no podríamos alabar a Dios porque vemos y experimentamos como ÉL TIENE EL ABSOLUTO CONTROL DE TODO.

Tenemos que afrontar esos momentos para experimentar el gozo de que todo pasó, es como cuando salimos de un catarro, de un malestar estomacal, de un dolor de cabeza…..ese inmediato goo, no lo hubiéramos conocido si no hubiéramos padecido.

Dios no ignora nuestros esfuerzos por microscópicos que sean y através de nuestras debilidades se fortalece su Poder, nos admiramos de esas cosas grandes que podemos vencer, a las que podemos resistir, cosas grandes que sólo con Él y en Él podemos realizar.

EN TIEMPOS DE PAZ

En el libro 2 Crónicas 14, 7-8, el rey Asá dijo a Judá: «Edifiquemos estas ciudades, y cerquémoslas de muros con torres, puertas y barras, ya que la tierra es nuestra, porque hemos buscado a Yahvé, nuestro Dios, le hemos buscado y Él nos ha dado paz por todas partes».

En esos momentos de paz, de prosperidad, nuestra confianza y nuestra relación con el Señor, debe seguir enriqueciéndose, debemos de seguir preparándonos en la oración en la lectura de su Palabra, en la meditación para seguir almacenando en nuestro corazón las armas espirituales que Él tiene para cada uno de nosotros, de manera muy personal, con nuestros nombres en ellas; y así sin pensarlo, estarán disponibles en el momento exacto.

CUANDO CAEMOS

«Cuando fallamos, Dios sigue siendo nuestra ayuda constante en momentos difíciles. No dejemos que el miedo s diga que hacer, confiemos en Dios quien siempre cumple sus promesas».

CHARLES STANLEY

SOLO DIOS

El día de ayer me conecté de manera ilegal al servicio de agua, y lo más sorprendente, inentendible, es que el día hoy pasó un trabajador del ANDA para verificar el contador del agua.

Se dió cuenta de lo que había hecho, tomó fotografías y va a presentar un reporte.

De verdad hoy SÓLO DIOS.

El jueves tengo cita con la fiscal a la que se le asignó el caso en el que solicito reconexión y con este actuar mío, no sé lo que va a suceder, pero mi Dios, que ayuda tanto al poderoso como al desvalido está por mí.
Sé que las pruebas no son más de lo que podemos llevar, y una lucecita muy poderosa dentro de mí me ayuda a seguir de pie con una expectación de buena noticia.