En Hechos de los Apóstoles 14, 15, en el primer viaje misionero de Pablo, son confundidos con los dioses griegos Apolo y Marte, aun escuchando el mensaje de Pablo se enfocan en lo que es costumbre en ellos.
Muchas veces acostumbrados a las comodidades que falsamente creemos hemos obtenido por nuestro propio esfuerzo olvidamos que todo viene de Dios, estas personas le dieron poder y justificación al hecho de que eran los dioses que habían descendido, muchas veces aceptamos cosas indebidas, falsas y las utilizamos como dioses falsos.
No abandonamos nuestros viejos hábitos y así como Israel, después de haber presenciado la espectacular manera en la que Dios los liberó, siguieron cargando el hábito de la esclavitud aun cuando ya eran un pueblo libre.
Ayúdame Señor, guíame a no amoldarte a mis comodidades, a mis hábitos a empequeñecerte a mi propia humanidad, ayúdame a no caminar en lo carnal, ayúdame a desprenderme de esa venda que me impide verte, ayúdame a soltarme de esas cadenas.
