Cuando no nos quedamos bajo el peso del lamento, del miedo, de la ansiedad, de la incertidumbre…..el comenzar a actuar, el caminar hacia esas situaciones que no nos gustan, que no entendemos, tenemos la oportunidad de ver como la presencia del Señor nos acompaña, tenemos la oportunidad de darnos cuenta de que si no fuera por esas situaciones que mueven nuestro piso no podríamos alabar a Dios porque vemos y experimentamos como ÉL TIENE EL ABSOLUTO CONTROL DE TODO.
Tenemos que afrontar esos momentos para experimentar el gozo de que todo pasó, es como cuando salimos de un catarro, de un malestar estomacal, de un dolor de cabeza…..ese inmediato goo, no lo hubiéramos conocido si no hubiéramos padecido.
Dios no ignora nuestros esfuerzos por microscópicos que sean y através de nuestras debilidades se fortalece su Poder, nos admiramos de esas cosas grandes que podemos vencer, a las que podemos resistir, cosas grandes que sólo con Él y en Él podemos realizar.
