En Hechos 13 ,22 cuando Pablo habla de que el rey David fue un hombre conforme al corazón del Señor.
Lo amó con sus victorias, con sus decisiones, con sus equivocaciones y pecados. Lo amó sin forzar la manera de actuar de David para que fuera a la manera de Dios.
Dios no nos desecha, ni cambia nuestra manera de actuar para amarnos, respeta que voluntariamente nos sometamos a Él, que aprendamos a gozarnos en su voluntad a dejar que nuestro corazón vaya siendo transformado para parecerse al de Él.
