Una de las especiales maneras de mantener viva la afirmación de que Dios tiene el control de todo, es recordar siempre la palabra h á g a s e.
Todo vino a ser a la orden del Padre de ¨hágase¨, y si meditamos en ese ¨hágase¨, todo existió, existe y existirá en su debido momento y lugar.
Dice en su Palabra que con exactitud escogió un lugar y puso límites para cada uno de notros. Y siendo la Omnipresencia uno de sus atributos, Él está ahorita tanto ante Moisés confirmando su ¨Yo Soy¨ también hubo un ¨Soy Yo¨ antes de subirse a la barca con los apóstoles y calmar la tempestad.
Dios siempre es, siempre está y se deja encontrar si de verdad lo buscamos con el corazón.
En nuestra vida al contemplar por alguna situación que estemos pasando, cualquier tipo de situación, si unimos los puntos en reversa, imitando la unión de puntos que cuando niño nos llevaba a descubrir un objeto que aparecía al terminar de unir los puntos, en esta ocasión al unir esos puntos en reversa, nos lleva a un punto específico donde nos damos cuenta desde cuando el momento presente forma ahora parte de un momento pasado, pero que fue necesario para llegar a ese hoy.
Todo ya existe esperando su debido momento, pero ya vino a ser en ese precioso hágase.