«Para mantenernos en sintonía con el Señor, debemos cumplir sus instrucciones según sus planes, en el Reino de Dios, esperar implica buscar su dirección mientras permanecemos en nuestras circunstancias actuales.
Esto combina una actitud de expectativa al preguntarnos: Señor ¿qué quieres que haga? con una actitud de disposición al afirmar: Señor, estoy dispuesto/ta ha hacer lo que me indiques».
