«La excelencia te impulsa a actuar con integridad.
El conocimiento, a tomar decisiones sabias.
El dominio propio, a mantenernos firme ante las tentaciones.
La perseverancia, a no rendirnos ante las pruebas.
La devoción, a vivir con un corazón rendido a Dios.
El afecto fraternal, a amar a nuestros hermanos en la fé.
Finalmente, el amor, a reflejar el corazón del mismo Cristo».
CHARLES STANLEY
