PERSEVERAR EN LA PERSECUCION

En el capítulo del evangelio de san Mateo, donde se nos entregan las bienaventuranzas, hay una que dice «Bien aventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos», y en otras versiones dice «Felices los que son perseguidos por causa del bien, porque de ellos es el Reino de los Cielos».

Una de las palabras que no cambia es PERSEGUIDOS, pienso que Jesús pudo haberse dirigido, únicamente, a los que en los inicios de su amada Iglesia, fueron perseguidos por seguirle, por convertir sus vidas ante la predicación de su Palabra, reconociendo con sus actos al Único y Verdadero Mesías.

Pero meditando en la Omnipresencia de mi amado Señor que siempre es, que siempre está, medito que posiblemente pensó en las persecuciones personales que cada uno de nosotros enfrentamos, Él nos conoce desde antes de la creación del mundo, conoce cada uno de nuestros días mucho antes de que existieran, nos vió, cuando hecho hombre habitó en la tierra y todavía no existía ni uno de nuestros días, y supo que nos enfrentaríamos a luchas contra pasiones desenfrenadas, tentaciones carnales y del espíritu, enfrentando persecuciones no de manera física, sino aquellas que nos hacen darle lugar a los malos sentimientos, al rencor, a la soberbia, a la avaricia, a la indiferencia ante las necesidades de nuestro prójimo. La lucha y la resistencia contra nosotros mismos es la batalla más difícil.

Cada día enfrentamos persecuciones, pueden ser las mismas o una nueva cada día. Le pido al Espíritu Santo sensibilidad para reconocer la persecución del día que Satanás ha enviado y que me vista con la fortaleza que necesito para resistir.

Él ya peleó cualquier batalla por mí, yo solo tengo que resistir.




















SIEMPRE LAS TENTACIONES

Una vez escuché que Satanás utiliza una y otra vez las mismas artimañas desde siempre, y concluyo de que porqué no lo haría cuando siempre le han funcionado.
Siendo un ser tan astuto y teniendo la eternidad para llevar a cabo sus planes, le encanta observarnos y darnos trato VIP, poniendo en bandeja de plata las tentaciones con nombre y apellido. Se esmera en atención personalizada y cada uno tenemos la oportunidad de conocernos, analizarnos, reconocer que solos no podemos y constantemente someternos a la Divina Voluntad de nuestro Padre, quien siempre con su mano extendida está esperando por la nuestra para que tomados de su mano en cada tentación y aun después de haber caído nos tomemos de su mano y le digamos «una vez más Señor porque Tú lo dices» y ponernos de pie cuantas veces sea necesario. Tenemos un Dios de oportunidades, que ama los nuevos comienzos, un Dios cuyo inmenso amor e infinita misericordia son nuevos cada día.
En mi propia experiencia luchando diariamente contra la tentación de las cosas dulces y llenas de carbohidratos, porque soy diabética, me dí cuenta que hasta en las situaciones más inocentes, Satanás aprovecha la oportunidad de hacerme caer. Me dí cuenta porque me entretienen mucho los programas de cocina y me me había hecho asidua a las competencias de postres, pasteles y demás cosas dulces, en fin, no me tentaban porque para ponerme en acción y preparar alguno de esos platillos, no tenía los ingredientes y ponerme a preparar y hornear como que no se me antojaba.
Pero de pronto comencé a darle lugar a las aplicaciones que con un clic podía pedir cualquier cantidad de comida. Gran oportunidad para doña tentación.
Cuando gracias al Espíritu Santo me dí cuenta, pues como que comencé a buscar otros programas pidiéndole me ayudara y aunque no fue un cambio drástico, hoy paso por esos canales pero ya no siento el interés que una vez tuve.
Sin embargo el insistente Satanás volvió a insistir, cómo? comencé a jugar un juego que descargué en mi teléfono que se trata de buscar objetos escondidos, muy interesante y que ayuda a agilizar las funciones mentales. Estrategia de Satanás? comenzaron a aparecer ilustraciones con unos pasteles, cafecitos, dulces y toda clase de apetecibles tentaciones. Nuevamente gracias a la acción del Espíritu Santo que no se cansa de mí estoy haciendo frente a esta lucha.
No descuidemos nuestro día, no menospreciemos la astucia del enemigo y vistámonos cada día con la armadura de Dios para resistir el día malo y después de haber vencido, a mantenernos firmes. No perdamos de vista la tentación que como el lobo se viste con piel de oveja.
































LAS BODAS DE CANAÁ DE GALILEA

Meditando en el segundo misterio de la luz, «Las Bodas en Caná de Galilea», pienso en ese matrimonio que comenzaba su vida en común, con toda la ilusión con que las parejas comenzamos nuestra vida, y pienso en la preocupación que por un instante, opacó aquella celebración.
Para todos llega ese momento…..ese preciso momento en que nos encontramos entre la espada y la pared, entre las aguas del mar y los carruajes egipcios, y así podría mencionar tantas otras ocasiones en las que Dios siempre abrió un camino.
Lo que llama mi atención es ese momento de vergüenza que aquellos novios y sus familias debieron experimentar por haberse quedado por el componente más importante de la celebración: el vino.
Pero solo fue por un instante y luego fueron bendecidos con el milagro de la conversión del agua en vino. Tuvieron que atravesar un momento bochornoso para recibir una eternidad de gozo.
Hay momentos muy difíciles en nuestro caminar, bochornosos, apenantes, con miradas de reproche y burlas, qué se yo cuantas otras formas de pasar situaciones difíciles. Pero si recordamos este episodio constantemente, sentiremos paz, sosiego, tranquilidad, que nos mantendrá expectantes mientras llega ese momento de ver nuestra agua convertida en vino, no le temamos a los contratiempos, a lo reveses, a los tropezones, todo en el plan del Señor tiene un propósito divino.
























REGALOS DE SAN AGUSTIN

«Que tu alma contemple cada una de las cosas creadas, y todas te gritarán: Dios nos hizo».

«Conócete, acéptate, supérate».

«Averigua cuanto te ha dado Dios y toma lo que necesites, el resto lo necesitan los demás».

«El hábito sino se resiste, al poco tiempo se vuelve una necesidad».

«Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar, te enseña a que hagas cuanto puedes, y a que pidas lo que no puedes».











EL ESFUERZO DE CADA DIA

Pienso que tanta comodidad que hemos alcanzado con los avances tecnológicos, que son muy buenos, han ido con el tiempo volviéndonos muy susceptibles a las luchas de cada día, siempre ante una noticia que no es la que estamos esperando, prácticamente sucumbimos ante la avalancha de pensamientos negativos que invaden nuestra mente.
Prácticamente nos entregamos al fracaso antes de comenzar la batalla porque no conocemos estrategias y muchas veces como la avestrúz preferimos enterrar la cabeza.

Recordar la época en la que el pueblo de Israel atravesó el desierto y conquistó la tierra prometida es un ejemplo que puede darnos ánimo, fuerzas y aprender a enfrentar la batalla como algo natural y cotidiano.
Ante cada batalla no he encontrado ninguna queja de que tuvieran que ir nuevamente a la lucha, no hubo un «otra vez?», no hubo un » y porqué?», tomaban lo que tenían que tomar, se movían a donde se tenían que mover y a la batalla con el mismo ánimo de siempre.

No dejemos que la costumbre de la comodidad y del mínimo esfuerzo de cada día nos impida desarrollar la fuerza que el Señor ha colocado en nosotros.











APRENDIENDO A CONFIAR

Recuerdo el final felíz de los cuentos que escuchaba de pequeña, principalmente en los que la princesa era rescatada por el príncipe, de la torre del castillo en donde la tenía presa un temible dragón.
Sólo después de su rescate pudo experimentar la inmensa dicha de ser libre y estar fuera del alcance del peligro.

Pero para experimentar ese sentimiento, para poder sentirlo en su carne tubo que pasar por el momento difícil del cautiverio.

Igualmente nos sucede, tenemos que atravesar la oscuridad para recibir la luz, debemos sufrir el momento de la enfermedad para celebrar la oportunidad de la sanación, debemos enfrentar el perder algo para compartir la alegría de haberlo encontrado, debemos aguardar ante una respuesta negativa porque adelante está la respuesta afirmativa.

Esperemos activamente, haciendo lo que nos toca hacer, dando lo mejor en cada situación y dejándole a Dios lo imposible.

No caigamos la quietud, hagamos lo que nos toca, hagamos nuestra parte, confiemos y esperemos, abandonémonos y lancémonos al vacío aunque el miedo se encuentre en nosotros y no sepamos cómo aquello va a terminar podemos cada día decir: Señor yo no sé pero Tú lo sabes todo.






















LOS POZOS DE ISAAC

En el libro del Génesis 26, 18-20 se narra que Isaac, volvió a abrir los pozos que una vez abrió su padre Abraham y que fueron cerrados por los filisteos después de la muerte de Abraham.

En tres ocasiones realizó Isaac esta acción por que en las dos primeras su pozos fueron reclamados por alguien más. Pero en la tercera vez encontró agua nuevamente y ya nadie reclamó.

Muchas veces enfrentamos situaciones injustas que agreden nuestras pertenencias, no entendemos el motivo porque no logramos ver el panorama completo como lo ve Dios, quien tiene los planos de nuestra vida y conoce desde el inicio hasta la meta final, no se le escapan los valles, las cimas, los ríos y mares que tenemos que atravesar, las puerta que se abrirán y las que permanecerán cerradas, los pozos que tendremos que cavar.

Siempre todo en la vida tiene la esencia del Señor, un propósito y como podemos ver en estos incidentes hasta lo que en un momento fueron enemigos de Isaac recibieron su provisión de agua que llegó a ellos a través del trabajo de Isaac, y al haber cumplido ese propósito del Señor, Isaac encontró su provisión.

No peleemos, no nos resistamos porque como dice el libro de la Sabiduría que no debemos decir ¿Qué es esto? ¿Porqué esto? Esto es bueno o esto es malo porque todo en su momento tiene su razón de ser.







HUYENDO DE LAS TENTACIONES

«Más son las tentaciones muchas veces utilísima al hombre aunque sean graves y pesadas, porque en ellas es un humillado, purificado y enseñado.
…..Muchos quieren huir de las tentaciones, y caen en ellas más gravemente, no se puede vencer con solo huir. Con la paciencia y la humildad nos hacemos más fuertes que todos los enemigos.
…. Debemos pues velar, principalmente al principio de la tentación, porque entonces más fácilmente es vencido el enemigo, cuando no le dejamos pasar de la puerta del alma, y se le resiste al umbral».
SANTO TOMAS DE KEMPIS

PARA MEDITAR

«Cual fue la causa por que muchos santos fueron tan perfectos y contemplativos? porque procuraron mortificarse totalmente en todos sus deseos terrenos, y por eso pudieron con lo íntimo del corazón allegarse a Dios, ocuparse libremente de si mismos.
Nosotros nos ocupamos mucho d nuestras pasiones y tenemos demasiado cuidado de las cosas transitorias. Y como pocas veces vencemos un vicio perfectamente, no nos alentamos para aprovechar cada día en la virtud, por esto permanecemos tibios y aun fríos.
Si estuviéramos perfectamente muertos nosotros mismos, y libres en lo interior, entonces podríamos gustar las cosas divinas y experimentar algo de la contemplación celestial.
El total y mayor impedimento es que no estando libres de nuestras inclinaciones y deseos, no trabajamos por entrar en el camino de los santos. Y cuando alguna adversidad se nos ofrece, muy prestos nos desanimamos y nos volvemos a las consolaciones humanas.
Si nos esforzásemos más en la batalla peleando como fuertes varones, veríamos sin duda la ayuda del Señor que viene desde el cielo sobre nosotros, porque siempre está dispuesto a socorrer a los que pelean y esperan en su Gracia, y nos procura ocasiones para pelear para que alcancemos la victoria.
Si solamente en las observancias exteriores ciframos el aprovechamiento de la vida religiosa, presto se nos acabará nuestra devoción.
Pongamos segura la raíz, para que libres de las pasiones, poseamos pacíficas nuestras almas.
Duro es renunciar a la costumbre, pero más duro es ir contra la propia voluntad, más si no vences las cosas pequeñas y ligera, cómo vencerás las dificultosas?».

Santo TOMAS DE KEMPIS.