ACTUANDO PARA EL SEÑOR

Cuando nos mantenemos dentro de la voluntad del Señor, muchas veces, si no siempre, enfrentamos la lucha de tener que soltar lo que consideramos necesario, lo que deseamos, el anhelo de recibir una respuesta afirmativa a lo que hemos puesto a los pies del Señor: y esta lucha nos conduce directamente al temor, nos da miedo dar ese paso de decirle al Señor : no se haga mi voluntad, sino la tuya, que se haga en tu tiempo y a tu manera no a la mía.

Y todo es porque nos aferramos a lo que queremos, porque no conocemos a nuestro amado Padre que dispone todo para nuestro bien, por ejemplo pensando en Daniel, cuando se arriesgó a pedir que les permitiera seguir con su alimentación, él seguramente esperaba un SÍ, y llegó, porque esa petición estaba dentro de la voluntad del Señor. Dios condujo el corazón del encargado de las comidas y aceptó la petición de Daniel.

Dios nos provee cuando nuestro corazón desea caminar en sus caminos, cuando nuestra voluntad es sometida a la de Él.

Ayúdame Señor a dar ese pasito de fe que necesito para verte actuar, para disfrutar de tu grandeza hasta en lo más pequeño.

PRESENTE EN CADA DETALLE

Hay dos eventos en la Biblia que incrementan la oportunidad que tengo de ver lo mucho que Dios cuida de nosotros, cómo a través de cada momento, tenemos la oportunidad de llenarnos de su presencia y cómo en esos pequeños detalles que en determinado día pasé por alto, en otro día brillan en mi lectura con un potente reflector.

Hablo de cuando Jesús conversa con la samaritana a quien le pide agua, así como también cuando le dice a Felipe que alimenten a los presentes en el Sermón de la Montaña.

Qué tienen de especial estos dos acontecimientos, que con mucho amor Jesús los fue guiando para expresar en voz alta su necesidad, su incapacidad para alcanzar algo, se les presentó la oportunidad de entregarse por completo a Él, la samaritana tuvo la oportunidad de confesar que no tenía marido, talvez nunca había salido de su boca esta declaración y Felipe confesó que no tenía idea de cómo conseguiría pan.reconocieron que sólo Él sabe qué y cómo hacer. Lo sabe desde la eternidad pero nos da la oportunidad de dejar salir aquel temor, aquella incertidumbre, aquel no saber que hacer.

Él conoce nuestras necesidades, limitaciones, deseos y nos da la oportunidad de entregárselos dejándolos salir de nuestro interior.

¡GRACIAS SEÑOR JESUS1

RECORDAR ES ALABAR

Recordar los momentos del pasado, en que Dios nos ha animado con la evidencia de su fidelidad, podemos afrontar el futuro con valentía, sabiendo que no estamos solos.

Esos momentos son valiosas fuentes de confianza que Dios nos da así como también las palabras de aliento de un amigo, de un desconocido, una bendición inesperada que llega justo en el momento más difícil, el impacto de leer un versículo cuando más se necesita.

Dios conoce nuestras dudas, nuestros pensamientos tortuosos y ataca para debilitarlos.


¡GRACIAS SEÑOR!

CONSCIENTES DE LA PRESENCIA DEL SEÑOR

Cuando no nos quedamos bajo el peso del lamento, del miedo, de la ansiedad, de la incertidumbre…..el comenzar a actuar, el caminar hacia esas situaciones que no nos gustan, que no entendemos, tenemos la oportunidad de ver como la presencia del Señor nos acompaña, tenemos la oportunidad de darnos cuenta de que si no fuera por esas situaciones que mueven nuestro piso no podríamos alabar a Dios porque vemos y experimentamos como ÉL TIENE EL ABSOLUTO CONTROL DE TODO.

Tenemos que afrontar esos momentos para experimentar el gozo de que todo pasó, es como cuando salimos de un catarro, de un malestar estomacal, de un dolor de cabeza…..ese inmediato goo, no lo hubiéramos conocido si no hubiéramos padecido.

Dios no ignora nuestros esfuerzos por microscópicos que sean y através de nuestras debilidades se fortalece su Poder, nos admiramos de esas cosas grandes que podemos vencer, a las que podemos resistir, cosas grandes que sólo con Él y en Él podemos realizar.

EN TIEMPOS DE PAZ

En el libro 2 Crónicas 14, 7-8, el rey Asá dijo a Judá: «Edifiquemos estas ciudades, y cerquémoslas de muros con torres, puertas y barras, ya que la tierra es nuestra, porque hemos buscado a Yahvé, nuestro Dios, le hemos buscado y Él nos ha dado paz por todas partes».

En esos momentos de paz, de prosperidad, nuestra confianza y nuestra relación con el Señor, debe seguir enriqueciéndose, debemos de seguir preparándonos en la oración en la lectura de su Palabra, en la meditación para seguir almacenando en nuestro corazón las armas espirituales que Él tiene para cada uno de nosotros, de manera muy personal, con nuestros nombres en ellas; y así sin pensarlo, estarán disponibles en el momento exacto.

CUANDO CAEMOS

«Cuando fallamos, Dios sigue siendo nuestra ayuda constante en momentos difíciles. No dejemos que el miedo s diga que hacer, confiemos en Dios quien siempre cumple sus promesas».

CHARLES STANLEY

SOLO DIOS

El día de ayer me conecté de manera ilegal al servicio de agua, y lo más sorprendente, inentendible, es que el día hoy pasó un trabajador del ANDA para verificar el contador del agua.

Se dió cuenta de lo que había hecho, tomó fotografías y va a presentar un reporte.

De verdad hoy SÓLO DIOS.

El jueves tengo cita con la fiscal a la que se le asignó el caso en el que solicito reconexión y con este actuar mío, no sé lo que va a suceder, pero mi Dios, que ayuda tanto al poderoso como al desvalido está por mí.
Sé que las pruebas no son más de lo que podemos llevar, y una lucecita muy poderosa dentro de mí me ayuda a seguir de pie con una expectación de buena noticia.

CUANDO DIOS ESTA POR ABRIR CAMINOS DONDE NO LOS HAY

No sé por dónde empezar a escribir este día.

Hay tanto que se presentó el día de ayer y creo que voy a tratar de ir narrando los acontecimientos y cómo el Espíritu Santo fue presentándome versículos de la Palabra de mi Señor. Versículos que en un momento de mi vida quedaron almacenados en mi mente y en mi corazón sin ningún motivo especial….hoy vuelven a renacer y en esta situación por la que estoy atravesando me dan la oportunidad de vivirlos en carne propia, me dan la oportunidad de contemplar el mar en sus profundidades, no solamente desde la orilla.

El día de ayer, por solicitud de una de mis hermanas, quien es la propietaria de la casa, procedieron a la suspensión del servicio de agua, sin ningún aviso, exactamente como el ladrón que llega a robar de repente. No hubo ninguna notificación, sino sólo se procedió.

Tardé alrededor de dos horas en asimilar lo que había pasado, el tiempo se me fue en tratar de confortar a mi familia, al prometido de mi hija que ha venido desde Canadá y a disparar una cantidad de súplicas y conversaciones entrecortadas con mi Señor.

Venían muchos versículos a mi mente, versículos que últimamente se habían estado repitiendo, y comencé a comprender esa grandeza de mi Señor y a llenarme de su OMNIPRESENCIA, OMNISCIENCIA y OMINIPOTENCIA.

Cada vez que agradezco cómo mi Señor se ha hecho cargo de todas mis tormentas, viene a mi el hecho de que debo mantener mi vista en el Rostro de mi Señor, en el Rostro del Eterno YOSOY, este YOSOY que se presentó en medio de la tormenta antes de subir a la barca y que les dijo: «no tengan miedo, tengan ánimo SOY YO» (Mt. 14, 27 NTV) ese YOSOY que hace miles de años dejó tantas promesas que llevan mi nombre y que gracias a esta difícil situación, no habría tenido la oportunidad de vivirlas, sólo las conociera, pero ahora, las vivo, las respiro, las mastico……

La primera que se hizo presente es la promesa que me entregó a través del profeta Hazahiel cuando le dijo al rey Josafat, al pueblo de Israel y de Judá y a mí :»no teman ni se acobarden, porque esta guerra no es de ustedes, sino del Señor. ¡NO TENDRAN QUE PELEAR!, vayan y háganles frente y vean como Dios los salva. No teman ni se acobarden, Dios está con ustedes». Esta promesa se toma de la mano con la otra que dice: «ningún arma forjada contra ustedes prosperará, quien los acuse ante el juez, caerá». Sí que han sido parte de los pilares que me han sostenido y que siguen sosteniéndome, porque estoy en la batalla del desalojo de esta vivienda.

Ayer lloré, me angustié, me afligí, me preocupé, desconfié, me llené de temor y en ese momento todos esos ejércitos se lanzaron sobre mí. Perdí el ánimo, mi fe se tambaleó con una fuerza devastadora y no entendí lo que el Señor mi amado Padre había permitido.

Hoy sigo sin entender, todavía no tengo el servicio de agua reestablecido pero mi Señor no me ha dejado sin agua, y gracias a la guía del Espíritu Santo, aprovecho la precaria situación para darme cuenta que la provisión de agua ha sido suficiente, porque voy a tener la oportunidad cuando abra un chorro, sentir un enorme agradecimiento y he experimentado este gozo de no haber tenido a ver que tengo mucho más de lo que podría haber deseado o imaginado. Es como ese gozo cuando la enfermedad ha pasado, si no experimentamos el malestar no experimentaremos la dicha de sentirnos bien. Y otra promesa viene a mi mente cuando el Señor nos dice: «no hay que decir ¿qué es esto? ¡esto es bueno, ésto es malo!, porque todo en su momento tiene su razón de ser.

Hoy vengo de presentar un documento ante la FISCALÍA, para ver si consigo el que «esa arma forjada contra mí», no prospere. Lo que sí sé es que a pesar de que todo siga igual,esa «paz que sobrepasa todo entendimiento, guarda mi corazón y mi mente en Cristo Jesús».

Sé que mi Dios de quien es toda mente y corazón humanos, es el único que puede hacer que mi hermana y su esposo cambien de parecer, y que si no lo ha hecho es porque ese es el camino, la manera y el tiempo que Él tiene para soltar otra hermosa e inimaginable bendición.

TODO TIENE UNA RAZON DE SER

En un versículo del libro de Sirácides 39, 21, el Señor nos insta a no calificar los acontecimientos como buenos o malos, no debemos preguntarnos el porqué de una cosa o el porqué de otra, porque El mismo nos dice que todo ha sido creado con un fin.

Pienso cuando Jesús era constantemente acechado y bombardeado con tantas preguntas principalmente de los principales líderes religiosos. Y Él siempre tuvo una respuesta, pienso que tanta preguntadera llevó el fin de contestar tantas posibles dudas que pudieran presentarse en aquel tiempo así como hoy. Nos dio la oportunidad para ir aclarando dudas sobre como el legalismo era transformado hacia su Gracia.

DIOS SIEMPRE RESPONDE

Cuando me imagino el momento en que la Santísima Virgen María y San José, su amado esposo, fueron al Templo para cumplir con lo establecido por la ley y de esa forma presentar al Niño y recibir su purificación la Virgen.
En lo que en algunas ocasiones enfoco mi atención es en tratar de imaginar la alegría, más bien el gozo, que Simeón y Ana experimentaron.

Dos personas ya en estado avanzado en su edad, no se cansaron de esperar y acompañaron su espera de que creían en la promesa del Señor, de que llegarían a conocer al Salvador.

Dios siempre responde y lo hace a su manera y en su tiempo, atiende nuestras peticiones y nos permite que en ese tiempo de espera o de silencio, son pequeños desafíos a nuestra fé para seguir su camino de bendición.

Sólo tenemos que ajustarnos a su plan, a su voluntad y alejarnos de lo que es un no.

¡GRACIAS SEÑOR !