PERMANECER FIRMES

Hay un versículo en el Antiguo Testamento, cuando Dios habla con Moisés y le dice que pasará enfrente de él pero que solo podrá ver sus espaldas, porque sino moriría. Me encanta cuando le dice que se quede firme, junto a Él sobre la roca.

En momentos de mucho estrés, incertidumbre, ansiedad, temor, cuando estoy frente a alguna situación que no comprendo, cuando a tu Voz Señor se desata un viento huracanado que estremece mi barca, viene esta orden tuya de permanecer firme, junto a Tí.

Lamentablemente ante esas tormentas, no logro recordar esta orden, me ciego por el temor, por la incertidumbre y lo que es más lamentable es que me muevo del lugar.

Sin embargo, con la guía del Espíritu Santo, encuentro la fortaleza de permanecer firme, y hoy atravesando un inconveniente en donde sólo Tú Señor, recuerdo cuando resucitaste a Lázaro y cuando Israel atravesó el mar como si fueran en tierra seca.
Fueron momentos en donde no existía la posibilidad de un después o de un más adelante porque cuando Israel atravesaba el mar, seguramente pensaron que al fin había logrado escapar, más sin embargo faltaba llegar a ese momento en donde no hay una posible solución, ese lugar en donde una completa rendición ante Tí nos permite recibir lo imposible, y fue en ese momento cuando perecieron todos esos egipcios a los que Tú dijiste que no volverán a ver y así fue.
Con Lázaro, ya tenía cuatro días de muerto ya olía mal, ya imposible hacer algo, pero para Tí Señor que eres el Dios de lo imposible, que resucitas a los muertos y traes a existir lo que no existe, todavía faltaba el momento de colocar la cereza en el pastel.

Nuevamente abriste caminos donde no los hay.

¡GRACIAS SEÑOR!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *