Se acerca la época mas hermosa del año, tiene el poder de alegrar el espíritu, de sentir en el ambiente la belleza de la bendición de que somo hijos del Dios Altísimo que tiene el control de absolutamente todo.
Reflexiono en este momento en aquel día en que el mismísimo Dios vino al mundo en su cuerpo humano y comienzo a pensar en ese preciso momento.
Cuando comparo las maravillas y adelantos tecnológicos de nuestra era me imagino lo mucho que nos pondríamos a criticar las acciones de la Sagrada Familia, acciones inspiradas y respaldadas por el purísimo acto de fe y de confianza en Dios.
Me imagino asumiendo el papel de juez, amonestando a san José porque no se fue el primero a Belén, porque no se estableció, porque no preparo un lugar adecuado para la Santísima Virgen y el pronto nacimiento del niñito Jesús. Y en cuanto a la Santísima Virgen….uf…ya me imagino, acusándola de ser tan imprudente y realizar ese viaje en su estado tan avanzado…..que egoísta por no poner a su hijo antes que sus deseos…en fin acusaciones no faltaran.
Pero me rio porque ahora tan tecnológicos conectados a un aparato que mide las pulsaciones del corazón de la futura madre y del bebe, teniendo toda la clase de precaución que el intelecto nos pueda presentar, nos olvidamos de lo mas importante LA FE. No es que diga que nos olvidemos de las atenciones medicas pues Dios trabaja en nuestra salud a través de los médicos, pero confiamos mas en nuestros criterios que la presencia de Dios en cada día de nuestra vida.
Que en esta navidad el Señor nos ayude a acercarnos a El, a aprender a descansar mas en El.