«Tentaciones tenemos todos, a cada paso a veces las vemos venir, otras veces nos sorprenden como el ladrón». (Artículo de Catolicnet publicado 09 de marzo 2025).
Leyendo por segunda vez este artículo viene a mi pensamiento el recuerdo de momentos de escasez económica por los que con mi familia pasamos, nunca permitió el Señor que nos hiciera falta algo para comer aunque fueron momentos muy duros.
Hoy comprobando una vez como Dios en su inmenso amor e infinita sabiduría, trabaja todo en conjunto para nuestro bien, y al escribir este artículo me invade un enorme deseo de que todo aquel quien lo lea, aprenda a saber que todo lo que nos acontece forma parte del Divino Plan de nuestro Padre. Nada ocurre porque sí y todo tiene n propósito divino.
¿Porqué menciono esto? porque el día de hoy siempre gracias al Espíritu Santo que no se cansa de mí, me di cuenta, de que esta situación que en su momento no entendí y llenó mi alma de angustia, ese momento siendo mi presente en ese entonces, tenía el propósito de ser mi presente, en forma de recuerdo, en mi futuro y que hoy es mi presente.
¿Cómo? porque en ese tiempo no teniendo mucho que comer, el Señor ayudó a satisfacer mi hambre con muy poco. Hoy veo que fueron momentos de preparación, de entrenamiento porque el Señor sabiendo de mi poco dominio propio y una fuerte tendencia a la glotonería acompañada de su hermana la gula, necesitaría recordar que ya he pasado por momentos de escasez y si un día, gracias a la fuerza que el Padre me da, pasé por esto, ahora que el Señor me ha bendecido con tanta bonancia económica, cuando no tengo que hacer cuentas en el supermercado sobre lo que llevo y lo que dejo, hoy que puedo darme un gusto sin remordimientos, el recordar este hermoso tiempo encuentro la fuerza que necesito para resistir, para parar, para no terminar hasta que mi estómago no puede más. Y al ver la porción en mi plato que, es más grande que en esos momentos, me lleno de ansiedad al pensar que no va a ser suficiente cuando ni siquiera he comenzado a comer.
Sólo puedo agradecer a mi Señor que con este recuerdo haya venido en mi auxilio haciéndome añorar esa sencillez en la escasez, dándome un recuerdo vivo que que con Él todo es posible, que con Él, como dice San Pablo somos más que vencedores.
Es una oportunidad cada día recordar cómo lo tan poco fue siempre suficiente y trabajar para que su Plan de entrenamiento cumpla con su propósito.
Por eso en su Palabra Él nos dice que no debemos decir, ¿Porqué esto? ¿Porqué aquello? Esto es bueno, esto es malo, porque todo en su momento tiene su razón de ser.