SIEMPRE PRESENTE

Cada día, Señor, te haces presente de forma viva y real, cuando tu Espíritu Santo va desenvolviendo un hermoso pergamino con tus promesas. Esas promesas que llevan mi nombre desde la eternidad.

Este día llegó a mi el recordatorio de la oración de la reina Ester antes de presentarse ante el rey Azuero, sin autorización y arriesgando su vida.

En esta súplica cuando te pide ayuda, reconociendo tu grandeza, reconociendo que para Tí no hay nada imposible y que sólo cuenta con Tigo, te suplica que pongas las palabras adecuadas en sus labios para cuando se enfrente ante el rey.
Tú, Señor, con solo la presencia de la reina ante el rey, transformaste el corazón del rey hacia la ternura.

Gracias Señor porque en cada momento brillas enseñándome que estas aquí con migo, que por lo que estoy atravesando, hay un propósito divino y que no ignoras cómo estoy ni donde estoy.

!GRACIAS SEÑOR!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *