El día de ayer me conecté de manera ilegal al servicio de agua, y lo más sorprendente, inentendible, es que el día hoy pasó un trabajador del ANDA para verificar el contador del agua.
Se dió cuenta de lo que había hecho, tomó fotografías y va a presentar un reporte.
De verdad hoy SÓLO DIOS.
El jueves tengo cita con la fiscal a la que se le asignó el caso en el que solicito reconexión y con este actuar mío, no sé lo que va a suceder, pero mi Dios, que ayuda tanto al poderoso como al desvalido está por mí.
Sé que las pruebas no son más de lo que podemos llevar, y una lucecita muy poderosa dentro de mí me ayuda a seguir de pie con una expectación de buena noticia.
